EL LATIDO

Seguir,
permanecer en el éxtasis del trance,
Dilatar el iris con los párpados volcados,
En los surcos de la carne se enjuga el tóxico veneno,
Se segregan las babas de las sonrisas del alma…
Y en el desconectar se conecta la fantasía,
se nos invita a desafiar los confines de la realidad,
ahora rasgada e INFINITA…
Abandonar los humos,
dejar en la superficie a lo superficial,
en la tranquilidad descansa el solsticio…
Las neuronas danzan en su sinapsis,
En el pensamiento aguardan secretos indescifrados,
Y cifras, fechas flechadas que rompen filas…
Entre la cabellera que peina el cráneo
se salpican los pezones de aquellas montañas,
las aguas de los conciertos,
las notas del río,
los rostros del “humano desnudo”,
la libertad de nuestros alientos…
En la escasez de pureza de ser NOS purificamos,
nos crecemos como vertiginoso sauce,
en el ragga hacemos el amor,
en el reggae el amor nos hace…
Sigo enganchada a la mochila,
Sigo en la perspectiva de la espalda,
Vuelvo a hacer de mis pies nido de piedra fresca y hoja erizada…


